lunes, 14 de marzo de 2011

Filosofando sobre audio digital: La calidad es importante pero no condicionante...

Recuerdo mis primeros pasos en este mundo de la grabación de audio en computadoras... recuerdo perfectamente la etapa de obsesión por la calidad que se podía lograr, específicamente cumplir con las especificaciones del Red Book que era el estándar para discos compactos o CD´s. [Información en Wikipedia].

Para no hacer la historia más larga y después de otros sucesos, experiencias y las ganas de avanzar llegue a la conclusión que en el home studio los estándares de calidad son simplemente hacer las cosas de la mejor forma posible, buscando grabar los sonidos de cada instrumento buscando el mejor sonido posible sin importar el costo/modelo/marca del equipo empleado... en el entendido de que en el home studio casi siempre se trabaja con lo que hay.

Otro punto a considerar es la búsqueda del "máximo volumen posible" donde también casi en todos los casos recurrimos a comprar nuestras grabaciones con los discos de grupos digamos comerciales donde es común enfrentarse al fenómeno del "Loudness War" [Información en Wikipedia] que es en pocas y simples palabras, el abuso de procesos digitales de compresión y maximización para lograr un mayor volumen aniquilando la dinámica del sonido, que es términos entendibles por todos no es otra cosa que la musicalidad del sonido... la dinámica es lo que logra que se perciban intensidades, matices... la emoción que el músico le imprime a una ejecución y que cuando la grabación es sometida a los procesos para lograr el máximo volumen los niveles se emparejan más mientras más exagerados sean los valores utilizados en los citados procesos de compresión y maximización.

La masterización es un proceso que en el home studio se lleva a cabo casi solo de nombre, varia en cada caso según conocimientos, experiencia y recursos. Es donde se trabaja sobre la señal estéreo de la canción ya mezclada. Algo de EQ, quizá reverb, compresor multibanda y el amado/temido maximizador de audio para ganar algo de volumen SIN afectar demasiado a la dinámica buscando lograr algún decibelio -o dos- de volumen extra. El amplificador,  los monitores y el espacio donde se realiza el proceso y los odios de quien lo opera influye directamente en la forma en que se escucha la grabación sobre la que se trabaja... es ahí donde se recomienda escuchar las grabaciones "mezcladas y masterizadas" en equipos de sonido caseros, estéreos de carro, iPods, bocinas genéricas de computadora y cuanta opción más se tenga a mano. Si, es algo así como a prueba y error.

Otro factor importante es que en estos tiempos lo más común es distribuir el trabajo en formato mp´3. en Internet.. y aunque se comprima a 320kbps estéreo hay perdida de calidad, algo que en mi experiencia personal ha beneficiado las grabaciones que realizamos en Pelota de Playa Records. La dinámica de trabajo es trabajar en formato .wav desde la grabación de instrumentos (tracking) hasta "la masterización", haciendo la conversión a mp3 hasta el final. Si ha pasado que una vez convertido el archivo a mp3 "suena raro" por lo que se hace necesario regresar al mastering, pero en la mayoría de los casos, la perdida de calidad a resultado en beneficio de la escucha... algo que no tengo claro si es algo bueno o malo.

Considero valiosos compartir este tipo de experiencias que poco o nada tienen que ver con aspectos técnicos...

Seguramente conoces uno -o dos- grupos que graban sus discos en el entorno casero, y que incluso esa circunstancia aporta cierta característica al sonido y propuesta del grupo... a todo se le puede sacar provecho.

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